viernes, 29 de enero de 2021

SALIENDO DEL BUCLE CREATIVO


Hola!! buscando información sobre el grupo "La casa azul", pues hay algunas canciones que me gustan, encontré esta entrevista sobre el alma mater del grupo Guille Milkyway. 

En algunos fragmentos habla de un bloqueo creativo y de una serie de situaciones y pensamientos que le habían supuesto una parada a nivel interior, algo se había quedado neutralizado. 

Me gusta cómo explica los detalles que tuvo que aprender a manejar. Todos ellos son muy habituales en nuestro entorno musical en ese proceso de crear, producir y exponer al público. Hay muchos engranajes inconscientes que se ponen en marcha.

Os remarco en esta entrevista aquellos fragmentos que hablan de ello, y al final de la entrada os doy mi visión de este proceso que comparte en esta entrevista.

Guille Milkyway (Barcelona, 1974) es autor de La revolución sexual –que casi va a Eurovisión– y lleva dos décadas en la música. En 2010 ganó un Goya con la rumbera Yo también y ha producido a artistas como Fangoria. Fue profesor de cultura musical en OT 2017.La gran esfera es su quinto álbum como La Casa Azul.

https://www.20minutos.es/noticia/3598355/0/entrevista-la-casa-azul-la-gran-esfera/


(...) "El disco estaba listo hace dos veranos, ¿por qué ha tardado tanto en salir?

Fue un cúmulo de circunstancias. A finales de 2013 ya estaba acabado. Luego me pasaron una serie de cosas a nivel personal, tuve un desprendimiento de retina y una operación… Cuando aquello terminó y lo retomé, me parecía que estaba pasado y empezó un periplo que no acababa nunca. Incluso decidí empezar otro disco nuevo. Después me dio lástima y regrabé canciones...

Pero tampoco ha parado...

Qué va, en ese impasse produje a otros grupos, hice música de series, un disco de Nino Bravo… Cosas variopintas que parecen una anécdota, pero curiosear te acaba engullendo.

 ¿Y cómo salió del bucle?

La mejor decisión que he tomado en los últimos años fue rodearme de un grupo y ponerme a tocar, independientemente de que el disco estuviera o no. Ese fue el final del túnel. Por primera vez sonaba bien, noté que brillábamos en directo, me vine arriba y fue lo que tenía que ser. El disco es un resumen de aquellos años y dejé algunas canciones fuera que saldrán después.

¿Qué pasa cuándo las canciones pasan tanto tiempo en un cajón?

Es un drama. Cualquier expresión artística requiere finalizar la obra y mostrarla. Dejarla un tiempo y luego enseñarla… no funciona. Porque aquello ya no te representa.

¿Y cómo se evita?

Seguro que no me va a volver a pasar, he dicho que no a todas las demás cosas para centrarme en esto en los próximos tiempos. Desde luego es algo que yo no recomiendo a nadie. Parte de esto proviene de creerte más de lo que eres. No hay que caer en mirarse mucho a uno mismo. Al fin y al cabo hacemos unas cancioncillas, no estamos salvando vidas. Tiene la importancia y la trascendencia que tiene, es mi forma de expresarme y ya está. A veces creemos que todo es más de lo que realmente es.

Antes lo pasaba mal en los conciertos, según contó en el programa Un país para escucharlo de La 2.

Soy en general inseguro y estar en un escenario requiere proyectar algo más que tocar. Siempre pensé que no valía, por los referentes que tenemos de músicos con un control escénico total… Me costó años entender que igual no hace falta ser ese gran entertainer.

¿Se siente más cómodo en el estudio?

Lo que me gusta es grabar discos, esa es mi obra y trasladarlos es muy difícil. A un grupo heavy le pasa al revés… la grabación no refleja el directo. Eso demuestra que son dos disciplinas distintas. De hecho, grandes discos de la historia como Sgt. Pepper’s [The Beatles] o Pet Sounds [The Beach Boys] nunca se tocaron en directo. Mi lugar es ese, lo otro me ha costado. Y también aprender a no dar tanta importancia a las críticas.

¿Cuál ha sido la clave?

Tiene mucho que ver con el grupo que me acompaña. Somos muy amigos de toda la vida. Es la situación ideal y ha sucedido a mis casi 45 años. La Casa Azul hace 20 años ahora. Me he quitado de encima muchos complejos y tontería. Si hay fallos no pasa nada, lo importante es disfrutarlo. Ahora tengo ganas de que llegue el viernes para tocar, eso no me había pasado jamás…

Si hubiese ido a Eurovisión...

No me habría ido bien. Hice aquello sin pensar lo que conllevaba, porque me encanta desde pequeño y me parecía divertido. Hasta que ya no da risa… De golpe estás en un entorno superagresivo, con una presión radical. Eso es la antítesis a mí. Fue muy difícil. Me puse enfermo, lo pasé muy mal. Entonces la canción [La revolución sexual] ya empezó a tener su vida al margen de mí.

Salir en la tele es divertido, pero ser un personaje conocido... desde luego, no es para mí. Vivo de lo que más me gusta y lo hago de la manera que quiero. Me siento afortunado. Si tuviera ese foco, probablemente no podría disfrutarlo tanto.

¿Qué le hace feliz ahora, además de la música?

Me hace muy feliz tener una vida rutinaria, ser padre… y no necesito mucho más. He llegado al punto de equilibrio de disfrutar de este teatro de fantasía de La Casa Azul, pero también de mi día a día. Cojo la bici para ir al estudio, veo el campanario de mi pueblo, me tomó el café en el Caracas con mi amigo Manolo... Eso me da mucha felicidad.

¿Qué simboliza esa gran esfera del título y la portada?

No soy muy partidario de las grandes metáforas, pero sí de las imágenes que puedan explicar fácilmente un concepto simple. A mí el mundo siempre me ha parecido un lugar complejo y un poco agresivo en el que me cuesta desenvolverme. Aprendes a hacerlo, pero mi sensación es que tengo que lidiar con él y siempre he tendido a recluirme un poco y buscar el refugio.

Yo quería algo que simbolizara el lugar donde te proteges. Pero es complicado porque te das cuenta de que, cuando pasas épocas en las que te recluyes más buscando el refugio y la seguridad, eso a la vez te está aislando y la soledad existencial… ¡boom!, de golpe cae como un piedra sobre ti. ¡Ostras, qué complicado!

Entendía una esfera como algo hermético, hay que elegir si estás dentro o fuera. Lo ideal sería poder entrar y salir cuando quisieras, pero hay que tomar una decisión de vida. Tuve un desprendimiento de retina y el médico me dijo que llevaría mucho tiempo, más de un año, porque es prácticamente hermética pero transpira, muy muy poco. Es la metáfora perfecta. La esfera no tiene una puerta. El peligro es aislarte como en la película del niño burbuja de John Travolta. Él está protegido pero a la vez está aislado.

Es un poder individual de cada uno que hay que encontrarlo y utilizarlo. Encerrarse… mal asunto."

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Con todo el respeto y el cariño a Guille, voy a utilizar sus palabras para explicar aspectos comunes en los bloqueos creativos, momentos o fases que pueden surgir en la vida de artistas, algo que he visto de forma habitual. Con estas palabras no me refiero a Guille, sino que utilizo sus reflexiones en esta entrevista para ampliar los conceptos que están presentes en el proceso creativo.

"Luego me pasaron una serie de cosas a nivel personal, tuve un desprendimiento de retina y una operación…": Es muy habitual que la vida nos plantee retos que no esperamos, y situaciones que nos van a llevar a una hondonada profunda donde tendremos que enfrontar cara a cara aspectos nuestros por transformar. Hay que estar preparados para ello y aquí es importante la flexibilidad mental.

"Curiosear te acaba engullendo": aquí la palabra curiosear la tomo en el concepto de dispersión, ocurre que cuando una persona está tan divergente, con tanta curiosidad que pica de aquí y de allí, y no para de estar metido en muchas y diversas cosas que al final el resultado casi siempre (por no decir la palabra "siempre") es un colapso. Como en todo, en el proceso creativo es importante el equilibrio, entre mente abierta y estar disperso. Hay que entender la curiosidad como esa ilusión por aprender y conocer, estando abiertos a que nuestros esquemas mentales se derrumben y se vuelvan a construir de forma diferente. 

"Siempre pensé que no valía, por los referentes que tenemos de músicos con un control escénico total… Me costó años entender que igual no hace falta ser ese gran entertainer": es tan frecuente este aspecto en el miedo escénico, ¡tanto! Es el aspecto negativo de tener a tantas figuras artísticas accesibles en redes sociales y youtube como referentes. Existe una excesiva idealización que genera ansiedad con frecuencia, dando una sensación de que el objetivo es inalcanzable. El aspecto positivo es tener esa referencia, pero a veces "se nos come". Hay que comprender que en ese producto (artista perfecto) hay detrás muchos aspectos que no vemos como todo un equipo profesional, un estilo de vida, unas horas de grabación, etc... 

"Mi lugar es ese, lo otro me ha costado. Y también aprender a no dar tanta importancia a las críticas": Aprender cual es nuestro lugar es algo increíble, maravilloso y fructífero para ser feliz en nuestro trabajo y con nuestra vida. Saber cual es tu lugar dentro del ámbito en el que trabajas, en el área donde aportas tus ideas o tu lugar en el día a día. En la entrevista Guille pone ejemplos de pequeñas cosas que son grandes momentos, que nos anclan a nuestro foco interno como ir en bici al estudio o ver el campanario de su pueblo. Y el gran "quid" de la cuestión aprender a no dar tanta importancia a la opinión de los demás, a las críticas y al posible fracaso o rechazo. Hay que conseguir la confianza para mostrar tus talentos aunque sepas que habrá críticas, por ello hay que saber aceptarlas. Luego está la otra faceta: ser capaz de distinguir aquellas críticas u opiniones que sí te interesan recoger y cuales no. Aquellas que te construyen, y aquellas que te destruyen y te conviene tirar a la papelera de reciclaje.

"Tiene mucho que ver con el grupo que me acompaña. Somos muy amigos de toda la vida. Es la situación ideal y ha sucedido a mis casi 45 años": Muchas veces la solución la tenemos cerca pero nunca la habíamos visto de esa manera. No es que sea totalmente nuevo y diferente, pero sí la manera de ponerlo en marcha o de utilizarlo, como pudo ser reunirse con unos amigos de toda la vida, que estaban ahí hace tiempo pero no los había contemplado como el grupo de músicos que le acompañara. Y por supuesto NUNCA ES TARDE, Guille comenta que a sus 45 años esto le ocurre, pero esa es la motivación que nos lleva a poner en marcha nuevas y creativas soluciones en nuestra vida, tengamos la edad que tengamos. ¡Bravo! Nunca es tarde.

"De golpe estás en un entorno superagresivo, con una presión radical. Eso es la antítesis a mí. Fue muy difícil. Me puse enfermo, lo pasé muy mal": La presión siempre es muy agresiva. Una cosa es esa disciplina, la perseverancia y motivación que te hace superarte y otra cosa es la presión que te descentra, te dispersa, te bloquea y mata tu creatividad.

"Es un poder individual de cada uno que hay que encontrarlo y utilizarlo": Encontrar tu centro, con confianza y serenidad, ya en sí es un estado creativo. Es ese punto donde encuentras la soledad necesaria para crear, y al mismo tiempo la fuerza para salir de esa esfera y exhibir tus capacidades desplegadas. 


Saludos corazones creativos, Cecilia





domingo, 8 de noviembre de 2020

LAS MELODÍAS NOS UNEN

 


"Hay sociedades sin escritura, pero ninguna sin música. Las melodías nos unen, nos hacen compartir estados de ánimo, forjan lazos sociales y fomentan la cooperación en algunas culturas, incluso se usan como forma de rebajar tensiones y para solucionar diferencias entre personas.

Se ha visto que al escuchar música se activan las áreas del cerebro que se encargan de la imitación y la empatía. Son las zonas donde están las neuronas espejo que actúan reflejando las acciones y las intenciones de los otros como si fueran propias, de esta forma podemos sentir el dolor de los otros, su alegría y su tristeza, imitar sus acciones.

Quizás por eso la música es capaz de tocar nuestras emociones y crear lazos sociales, porque nos permite compartir sentimientos. 

A lo largo de la historia lo seres humanos nos hemos unido para bailar, cantar y celebrar rituales. De hecho no hay celebraciones que valgan que no tengan música, y eso ha sido desde las primeras tribus hasta los conciertos actuales de rock.

Manolo García, músico y compositor, lleva tres décadas sobre los escenarios, con "El último de la fila", y ha conseguido emocionar y unir a varias generaciones:
M.G.: -Lo que dura un concierto sobre el escenario, podría caer una bomba sobre el centro del escenario, no eres consciente de nada, estás fluyendo. Con la música te abstraes. Todo el mundo en los conciertos, yo lo noto, en ese compartir, en esa misa, en esa comunión entre público, artista, músico...que es un viaje de ida y vuelta, es un toma y daca, es lo mismo. Conseguimos una atemporalidad, hay momentos de emoción, hay momentos de parar, de tener que decir, cantad vosotros porque durante dos segundos yo no puedo cantar, yo no puedo cantar en medio minuto. 

El escenario lo que provoca es una euforia máxima, porque ves a la gente contenta y eso es una felicidad, es que tus canciones provocan una situación de alegría, para mí es estupendo, es un efecto benéfico, ¿no?. Sales y tienes ganas de ese abrazo imaginario, estamos todos abrazándonos o suena un poco tonto, pero es como esa necesidad de que somos piña, somos tribu, un poco ancestral. 

Me gusta compartir las sensaciones, y las canciones es una manera óptima de compartir las sensaciones, de buscar certezas, sí, es así. Probablemente nos estamos equivocando los seis mil, o los cuatro mil, pero en ese momento es así, claro, estamos pensando, !es así¡ En esta canción dice esto y todos estamos de acuerdo, igual es un gran error pero es un error compartido, con lo cual es menos error-.

Programa Redes nº 105



Saludos corazones creativos, Cecilia





domingo, 1 de noviembre de 2020

EL ARTE DE REHACERSE


 "Por muy duro que sea, pasará. Por muy oscuro que esté, tengo la certeza de que volverá a brillar la luz. Acepto lo que no puedo cambiar. Ya se trate de mí mismo, de otras personas o de las circunstancias, sé que necesito armarme de paciencia. La situación puede prolongarse.

La solución que yo adopte no tiene por qué ser la tuya. Elijo la que me libera de mis propias expectativas y de las expectativas de los demás, de toda idea preconcebida acerca de cómo deberían ser idealmente las cosas.

Me permito sentir ira y tristeza o tener miedo. Pero no estoy a merced de mis sentimientos. Les doy espacio y decido cuándo es hora de pasar a otros pensamientos y cambiar de estado de ánimo.

Asumo la responsabilidad sobre mi mismo. Nadie más determina qué es lo que yo pienso, siento y hago. Soy yo quien configura mi propia vida. 

No estoy solo. Si no me obstino en esperar o estar dispuesto a recibir ayuda de ciertas personas, permanezco abierto a ofertas inopinadas. Poder introducir una diferencia positiva en la vida de otras personas me fortalece a mi mismo.

Sea cual sea lo que deje a mis espaldas y con independencia de lo importante que pueda ser, tengo un futuro para el que puedo prepararme interiormente. Mis expectativas determinan de algún modo lo que esté por venir.

Todo lo que he vivido es mi capital, la pertenece a mi persona y a mi vida. No repetiría voluntariamente todas las experiencias, pero tampoco quisiera prescindir de ellas, porque sin ellas yo sería otra persona. Lo que soy y la manera en que puedo cambiar está íntimamente relacionado con lo que fui (y con lo que fue)".   Mónica Gruhl. El arte de rehacerse: la resiliencia, p.187-188.


En la aceptación que no significa resignación, ni renuncia, está un primer paso, ya que no estamos en la negación, ni en la huida.  Desde esa mirada, ya contemplamos y observamos desde otra perspectiva lo que tenemos delante, ya no estamos sumidos en un bucle de sentimientos sino que ponemos en marcha una diferente y creativa respuesta. Y desde ahí,  nos vemos capaces de poder transformar lo que estamos viviendo. Es momento de preguntarse ¿con qué pensamientos alimento mi mente? ¿con qué emociones me impulso en la vida? ¿a qué información le pongo mi valiosa atención y tiempo? Es hora de decidir cómo conducir tu vida, escoge aquello que te aporte valor, aquello que te construya. Es momento de reinventarse.
!Tú puedes hacerlo¡
Saludos creativos, Cecilia 





domingo, 25 de octubre de 2020

La Música, el cerebro y las emociones



Eduardo Punset: Nada tiene más impacto sobre el cerebro que la música, en el sentido de que afecta a la memoria, al movimiento, a las emociones, lo afecta prácticamente todo. ¿La música es tan importante como dicen o no es para tanto? 

Stefan Koelsch: Creo que es muy importante, de hecho se le podía dar la vuelta a la pregunta y plantearnos, si hay alguna parte del cerebro que no se vea influida por la música. ¿Qué está ocurriendo en el cerebro de los que hacen música? mientras producen sonidos, los escuchan y los coordinan con sus propios movimientos y con su propia producción de sonidos. Recuerdan lo que han producido antes, así como lo que producirán después, quizás recuerden la canción, la letra, se miran, se genera actividad emocional, en general cuando la gente compone música en común se lo pasa bien, disfruta estando con los demás, disfruta comunicándose con los otros y todos esos procesos diferentes hacen que el cerebro humano se comprometa con toda su riqueza y colorido, por decirlo de alguna manera.

E.Punset: Este mundo de la música parece tan dirigido por las emociones. Según parece llevaba a cabo experimentos en Camerún y lo que intentaste demostrar en aquel experimento es que la cultura, una cultura concreta no afectó a las emociones inspiradas por la música. Es decir, juntaste un aborigen, un ingeniero muy sofisticado procedentes de dos hemisferios del mundo totalmente distintos, y sin embargo todos reaccionaron igual.

S.K.: Fue un estudio realizado sobre el reconocimiento de las emociones en la música. Uno de mis estudiantes de doctorado, viajó al Camerun e hizo una investigación con personas que nunca habían escuchado música occidental antes. Estas personas fueron capaces de decir esta pieza suena bastante alegre, esta otra bastante triste y aquella bastante aterradora. Suponemos que es porque en la tradición musical occidental, la música triste imita la prosodia de una voz triste, tonos bajos que van disminuyendo el timbre por ejemplo, un tempo que no sea rápido, pequeñas variaciones de tono.. Parece ser que cuando se codifica en forma de música aunque nunca hayamos escuchado esa música antes, somos capaces de reconocer qué emoción expresa la pieza en cuestión. 


Si niños que sufren autismo pueden comunicar con otros mediante la música de alguna manera que no lo pueden hacer con las palabras, si ellos pueden empatizar, ponerse en el lugar de los demás. Entonces yo creo que no hay ninguna duda de que no tienen más que ganar con la música, y no es seguro que siempre sea así con las palabras.


Saludos corazones creativos, Cecilia



jueves, 22 de octubre de 2020

EXPRESEMOS NUESTROS TALENTOS ÚNICOS

 

"Para mí, un mundo perfecto es un mundo en el que todos hacemos lo que nos gusta, y expresamos nuestros talentos únicos cuando interactuamos con los demás(...) Un mundo en el que somos felices, tenemos éxito, tenemos paz en nuestra vida y, por lo tanto, hay más paz en la vida de todos los que nos rodean. (p. 209)

De manera que necesitamos ser humildes, dejar de pensar (intelecto), y vivir en Cero (presente). Es esencial estar atentos y abiertos, ser conscientes y flexibles mientras afrontamos nuestros desafíos, y dar lo mejor de nosotros mismos para traer la paz al mundo. (p.227)

Una persona feliz ya ha conseguido el éxito, porque no tiene apegos ni expectativas. Nuestro objetivo debería ser levantarnos por la mañana y sentirnos en paz, más allá de los problemas que podamos tener. No se trata de buscar una vida perfecta en la cual no haya conflictos. Lo que tenemos que buscar es una forma de entender los problemas como oportunidades que nos ofrece el Universo para que podamos llegar a conocernos, crecer y liberarnos. (p. 232)

No deberíamos esperar a tener éxito, en el sentido que lo definen nuestra familia o la sociedad. La primera opción en nuestra lista debería ser la felicidad. Albert Scheitzer dijo: "El éxito no es la clave de la felicidad. La felicidad es la clave del éxito. Si te gusta lo que haces, tendrás éxito". Cuando te sientes dichoso, eres tú mismo y te dejas llevar por el fluir de los acontecimientos. Ese fluir te lleva al lugar correcto, al momento perfecto, y a las personas adecuadas. (p.233)

Algunas veces el problema es que no sabemos lo que queremos (...) Tal vez lo correcto y lo perfecto, y lo que nos hará infinitamente felices, está justamente frente a nosotros pero no lo reconocemos porque estamos siempre mirando "hacia fuera", haciendo comparaciones, y centrándonos en lo que creemos que nos falta. Por este motivo es fundamental que confiemos en nosotros mismos y en nuestros talentos. Si nos atrevemos a ser nosotros mismos, y a hacer lo que nos apasiona, lo que nos encanta, lo que nos hace felices, tendremos la brújula en nuestras manos y ya nunca volveremos a perder el rumbo. (p.243)

Mientras buscas tu talento, puede que estés haciendo cosas que realmente no disfrutas, y sentirlo como un "fracaso". Pero eso no es verdad. El proceso es como caminar a través de un pasillo para encontrar la habitación correcta. Cada vez debes cerrar una puerta para abrir otra. Probablemente tendrás que tener mucha paciencia, pero llegará el día en que tu pasión se revelará en toda su gloria.

Es importante seguir probando y disfrutando del proceso. Siéntete agradecido en cada paso del camino. Es mejor ser paciente y humilde, y reconocer que estás dando tus primeros pasos. (p.253)

Katz, Mabel. Zero Frequency. Editorial Sirio: Málaga, 2020.




Saludos corazones creativos, Cecilia




viernes, 16 de octubre de 2020

EL CEREBRO DE LOS MÚSICOS


Gottfried Schlaug ha escaneado el cerebro de muchos músicos profesionales para averiguar cómo generan la fuerza mental que requiere la música.

"Prácticamente no hay ninguna otra destreza, ninguna otra actividad, que requiera tanta actividad cerebral. La pregunta que hay que formularse es qué partes del cerebro no están activas cuando uno toca un instrumento musical. La música es una combinación de tareas, los músicos leen las notas, sienten las teclas, mueven los dedos y escuchan lo que están tocando, todo al mismo tiempo. Los cerebros de los músicos parecen estar hechos para este trabajo, ya que varias zonas son más grandes de lo normal, una de esas zonas es el cerebelo, sólo ocupa el 10% del volumen cerebral, pero en este pequeño espacio se concentran más neuronas que en el resto de todo el cerebro. Este pequeño órgano trabaja más y trabaja más rápido que cualquier otra parte del cerebro, ya que orquesta los movimientos de las miles de fibras musculares de todo el cuerpo. Un buen pianista puede tocar más de 30 notas por segundo articulando muy bien, así que un cerebelo más grande puede que sea mejor. Otra zona que es más grande en los músicos es el cuerpo calloso, una franja de tejido que conecta los dos hemisferios. Es un órgano con una misión crucial en los pianistas que necesitan sincronizar perfectamente los movimientos de las manos izquierda y derecha de su cuerpo. Cada parte lo gestiona la mitad del cerebro, así que los dos hemisferios tienen que trabajar en armonía. Un cuerpo calloso más grande contiene más fibras nerviosas así que pueden viajar más señales de un lado al otro, y acelerar la comunicación, pero ¿por qué el cerebro de los músicos es distinto? ¿Nacen con él o lo desarrollan? Si es el cerebro el que da forma a la música o si es la música la que da forma al cerebro.

La gente estudiaba los adultos con talento y señalaba que sus cerebros eran diferentes, nuestro estudio será el primero que cuestione si encontraremos los fundamentos cerebrales del talento antes de su educación."

Gottfried Sclaug y Ellen Winner han estudiado a 50 niños en los inicios de su aprendizaje, poniendo atención en su destreza e inteligencia: "Tan sólo un año después de empezar a tocar, comprobamos que los cerebros de los niños están empezando a cambiar. Las zonas responsables de la audición y del análisis de la música están más activas en ellos que en niños que no tocan ningún instrumento." 

Esto no es ninguna sorpresa para Gottfried: "El cerebro tiene una capacidad notable de adaptación y todo aquel que haya nacido en el entorno adecuado y con la educación adecuada podría potencialmente convertirse en un músico excelente".

Sin embargo Ellen Winner cree que no todo se reduce a la práctica "apostaría cualquier cosa a que los niños más dotados, los que tienen más potencia musical empiezan con cerebros que son estructuralmente diferentes."



Gottfried Schlaug, MD Ph.D. Director, Laboratorio de Música, Recuperación de Accidentes Cerebrovasculares y Neuroimagen .Jefe de División, Profesor Asociado de Neurología de Enfermedades Cerebrovasculares , Beth Israel Deaconess Medical Center y Harvard Medical School 330 Brookline Avenue - Palmer 127, Boston, MA 02215

http://gottfriedschlaug.org/musicianbrain.test/people.php#index

Ellen Winner es psicóloga y profesora en el Boston College. Se especializa en psicología del arte. Winner recibió un doctorado en psicología del desarrollo de la Universidad de Harvard en 1978. Colaboró en el Proyecto Cero para realizar estudios sobre la forma en que la gente experimenta y percibe el arte.

Wikipedia Ellen Winner

Boston College Ellen Winner


Neurociencia de la música_Wikipedia

Otros artículos sobre el tema:

https://www.mascaraquemarketing.com/el-cerebro-de-los-musicos/

https://hinves.com/blog/tocar-el-piano-es-beneficioso-para-mejorar-la-actividad-cerebral/


Si sabemos que con el entorno adecuado y con la educación adecuada podemos fomentar el desarrollo de la mayor actividad cerebral en los niños, jóvenes y adultos, pues ya sabemos de la neuroplasticidad cerebral, de que nuestro cerebro es adaptativo y plástico. ¿Quizás no estamos dejando de lado una parte muy importante del futuro de nuestra sociedad como es el aprendizaje y el disfrute de la música? ¿Por qué no está más presente en nuestros contenidos educativos de una manera práctica? Se ha demostrado en el confinamiento que hemos tenido en España, la importancia de los músicos en las terrazas, y de la práctica musical en nuestros hogares para un bienestar emocional y una buena salud mental. Pongámonos a ello.

Saludos corazones creativos, Cecilia García






domingo, 21 de junio de 2020

LA UNIVERSALIDAD DE LA MÚSICA





Sandra Trehub (psicóloga de la Universidad de Toronto)
Eduard Punset: 
Se habla de la naturaleza no referencial de la falta de utilidad evidente de la música, en contraposición del lenguaje, por ejemplo. Por culpa de su naturaleza no referencial se pensaba que la música era interesante pero poco relevante y de repente ahora descubrimos la repercusión universal de la música. 
¿Cómo explicarías la universalidad de la música?

Sandra Trehub: Probablemente la función más universal, por lo menos en la actualidad tiene que ver son regular las emociones. Cuando escuchamos música a solas, elegimos un tipo de música u otro en función de nuestro estado de ánimo. A veces, optamos por algo relajante, a veces por algo que nos llene de energía.

La escritura fue un invento tardío si consideramos la Historia humana en su conjunto, pero la tecnología para grabar música se inventó todavía más tarde. Durante la mayor parte de la Historia de la humanidad, la música no solamente se escuchaba, sino que se veía y se experimentaba.

Implicaba movimiento, era dinámica, no era idéntica cada vez que se escuchaba, variaba constantemente y en muchas comunidades pequeñas del mundo, incluso en la actualidad desempeña un papel muy importante en la vida cotidiana. Cuando las personas se juntan crean música, cantan, bailan, sucede en cualquier ocasión de celebración, el nacimiento de un bebé, pero también una boda o un fallecimiento.

E.P.: ¿La primera cosa que deberíamos saber de la música, ¿es innata? ¿lo tenemos dentro o es cultural? y lo hemos creado, mantenido y mejorado?

S.T.: Pues ambas cosas, la parte innata tiene que ver con nuestra competencia a la hora de percibir patrones auditivos, incluso cuando todavía no oímos muy bien. Al nacer, sabemos captar patrones auditivos, melodías o ritmos, por lo general tenemos una motivación enorme para escuchar, nada más nacer ya tenemos unas dotes auditivas excelentes y una gran motivación para escuchar, pero luego en el tiempo la cultura lo va ampliando en función de lo adquirido y compartido. Se crean varios tipos de música que se trasmite de generación en generación, y las diferentes culturas crean a veces tipos de música muy distintos. 



Saludos corazones creativos, Cecilia









martes, 9 de junio de 2020

NUEVOS ENLACES GENERANDO NUEVAS ESTRUCTURAS



Para favorecer el proceso creativo no ayuda estar obsesionado con el problema, ya que genera estrés e inhibe el proceso. La mente creativa es una mente relajada, será necesario en ocasiones olvidarse del tema en cuestión, distraerse y dejar que tu mente subconsciente vaya estableciendo enlaces. Si estás agobiado es difícil que tú propicies el terreno para que las ideas surjan.

Steve Jobs creía que las mejores ideas surgen en el cuarto de baño y en la cafetería, charlando con los colegas. Introspección e interconexión: dos ingredientes de la creatividad. Cuando S. Jobs se fue de Apple y fundó los estudios de animación Pixar, su preocupación no eran las películas, sino obligar al mayor número de empleados a que compartiesen los momentos de mayor intimidad y la franja más relajada de la jornada de trabajo (la hora de comer). Estaba seguro de que la chispa de la genialidad surgiría entonces, no en los despachos. Así que rediseñó los estudios que en un principio eran tres oficinas separadas: informáticos, animadores y directivos. Volvió loco al arquitecto hasta que consiguió lo que quería: un solo edificio con un gran atrio central. Allí ubicó una gran cafetería y los únicos aseos. La interacción estaba asegurada. “Las mejores reuniones ocurren por casualidad, en el vestíbulo, en el aparcamiento o mientras te lavas las manos”, decía. Resultado: Toy Story y otros 11 taquillazos, con una media de recaudación de 500 millones de euros. (El semanal 9/12/2012. p.20)

Otros momentos que alientan el fluir de ideas son por ejemplo cuando estamos cocinando, paseando (dicen que Mozart se ayudaba de sus paseos para que surgieran sus ideas musicales), haciendo jardinería, cuando escuchamos melodías o música cuya letra no entendemos…. en estas actividades nuestra mente subconsciente que tiene automatizados los protocolos a seguir toma las riendas, y nuestra mente consciente no se enreda, deja de analizar y de tramar estrategias. Estamos más en el presente, está en un proceso de baja intensidad pero nuestra actividad cerebral trabaja con un espectro más amplio.


Nuestro parloteo mental habitual se acalla, la mente concreta se quita de en medio, y tienen lugar nuevos enlaces generando nuevas estructuras. Estamos abiertos a recibir o a conectar nueva información que nuestros paradigmas podrían bloquear, y aparecen cuando nuestra mente (que organiza, que planifica, que no para de pensar en el futuro o en el pasado) se sosiega.

Según el cerebro pensante – la neocorteza- se retira, eres más capaz de cruzar la barrera de la mente analítica (también llamada “la mente crítica”) que separa la mente consciente de la mente subconsciente, como comenta Joe Dispenza en su libro Sobrenatural, p. 128.

Al liberarte de los pensamientos bloqueantes y de las emociones densas que te ningunean, llega la inspiración o la intuición, como vía de comunicación con un campo infinito de ideas donde existen todos los mundos posibles, que te hablan de innumerables probabilidades que tienes a tu alcance. Esa es la genialidad que está esperándonos a todos, pero sólo favorable para los que no se estancan, para los que están dispuestos; para aquellos que sienten y experimentan en el corazón que existen otros paisajes. Sólo con esa pasión, sólo con la flexibilidad del que observa delante de él una infinidad de semillas para germinar, es posible que las múltiples ideas se puedan formar y materializar en la realidad.

Después que damos cabida a la nueva idea, viene un proceso de “verificación” que sería la comprobación de la autenticidad o el funcionamiento de esa idea para crear un producto, una empresa o para lanzar una idea. Según los psicólogos expertos en creatividad, para ser creativo se necesita generar ideas creativas que sean relativamente nuevas, apropiadas al ámbito o contexto donde se desarrolla y de alta calidad porque ha habido una gran cantidad de decisiones para distinguir las ideas buenas de las precarias y distinguiendo su potencial. Y luego la “socialización” cuando damos a conocer a la sociedad lo novedoso descubierto, demostrando que esa idea es valiosa y original; no basta con tener sólo la idea sino que hay que plasmarla y llevarla a cabo. 

Cuando una persona tiene la certeza de un nuevo camino, de una nueva elección, esa energía se expande y se difunde a todo su entorno; deja atrás las inseguridades y se lanza haciendo publica su decisión.


Saludos corazones creativos, Cecilia




miércoles, 27 de mayo de 2020

CUANDO ESCUCHO BACH OIGO ARQUITECTURA


"Sting:-Imagino música más a menudo de lo que la escucho-
D.Levitin:-Cuando imaginas música en lugar de escucharla, tienes el color, el rojo que indica activación más fuerte en la corteza visual y eso me ha hecho pensar que quizás piensas en la música metafóricamente en términos de espacio con los altos y bajos, o algo.-
Sting:-La música que más me gusta escuchar probablemente sea Bach, me encanta Bach y cuando escucho Bach oigo arquitectura, de verdad. Como cámaras enormes, torres, contrafuertes y cúpulas siempre crecientes.-
D.Levitin:-Y la activación en el cuerpo calloso nunca la había visto, el cuerpo calloso son los enormes tejidos fibrosos que conectan el hemisferio derecho y el izquierdo, así que sugiere que estás enviando un montón de información de un lugar a otro, entre los dos hemisferios, nunca había visto ésto antes en un experimento imaginativo. Sí que creo que ha sido interesante, pero las zonas visuales, entre los músicos aficionados y los no músicos, vemos que normalmente usan el hemisferio derecho para procesar el tono y la melodía, y el hemisferio izquierdo para la lengua, pero cuanto mejor músico eres, mejor se relacionan los dos hemisferios.-"



Experimento y entrevista realizada a Sting por Daniel J. Levitin.


Daniel Levitin es neurocientífico, psicólogo cognitivo y autor de libros superventas. Es Decano Fundador de Artes y Humanidades en las Escuelas Minerva de KGI en San Francisco, y Profesor Emérito de Psicología y Neurociencia en la Universidad McGill. Es autor de This Is Your Brain on Music, The World in Six Songs, The Organized Mind, A Field Guide to Lies and Successful Aging (publicado en el Reino Unido como The Changing Mind ).

Enlace Wikipedia Daniel J.Levitin

Enlace a página web Daniel J. Levitin


Saludos corazones creativos, Cecilia







lunes, 18 de mayo de 2020

FASES DEL PROCESO CREATIVO




Según los psicólogos que investigan el proceso creativo, durante el mismo tienen lugar unas fases; momentos que están presentes en nuestra vida cuando cambiamos literalmente de rumbo, generando una novedosa respuesta. Incluso los mismos procesos mentales se dan en la creatividad histórica que trasciende a toda la sociedad, y hace que una pintura esté expuesta en el MOMA (Museo de Arte Moderno en Nueva York), como en la creatividad a nivel personal, en el día a día.

A veces, hay personas que me dicen: ¡pero es que ya todo está inventado! Perdonar pero no hay frase que me ponga más furiosa; es como decirse a uno mismo ¿para qué intentarlo si ya está todo descubierto! ¿de verdad pensáis así? me parece que es una creencia generalizada que bloquea mucho el don de descubrir e inventar; o quizás represente la incomodidad de tener que dejar que sean los demás los que innoven. ¿Pensáis que la persona que inventó el teléfono móvil tenía el mismo planteamiento? cómo ya existía el teléfono ¿para qué modificarlo y mejorarlo? ¿Para qué inventarlo? ¿Para qué inventar el ordenador portátil, si ya existía el ordenador? Ser innovador no quiere decir sólo crear algo que no exista en este momento, como los hermanos Wrigth que experimentaron el primer vuelo, nadie hasta ese momento lo había hecho; pero eso no significa que no hayan habido invenciones y las habrán en los aparatos voladores.

Hay una primera fase que se llama “preparación”, es la etapa de sensibilización de un problema en una sociedad, en una ciudad, en una empresa, en el desempeño de una tarea, en la expresión artística, en el descubrimiento científico… una fase de búsqueda y de documentación en aquello que queremos encontrar una solución. A nivel personal si no nos paramos y nos preguntamos qué está ocurriendo en mi vida, en mis relaciones personales y sociales en distintos ámbitos, en mis miedos, en mis traumas, en alguna situación problemática concreta…si no nos cuestionamos ¿qué está pasando? no se inicia el camino al cambio. Pues si tú no decidieras buscar, los hábitos cotidianos te arrastrarían a la misma inercia vital. Cuando lanzamos una pregunta al Universo, aparece la respuesta, eso sí, tienes que estar dispuesto a recibirla…

A veces, simplemente es re-definir la pregunta o el problema de manera distinta, y se activa la manifestación de la respuesta; ya que esa nueva manera de ver la situación hace que puedas burlar la vigilancia de los guardianes de las antiguas creencias o de los viejos pensamientos. La persona creativa considera un problema desde muy diferentes perspectivas, desde varios ángulos, y está abierta a re-formular de nuevo el problema si la evidencia demuestra que su planteamiento inicial fue erróneo.

El momento de espera de la revelación se llama “incubación”, estamos con las antenas puestas…estamos preparados  a recibir, ya que hemos lanzado la información de estar dispuestos a adaptarnos a un nuevo planteamiento. Esta fase supone que te has liberado de las barreras psicológicas del ego, y que se inicia la búsqueda de soluciones a nivel inconsciente, es algo sutil. En ese momento estás abierto a recibir la respuesta, no emites juicios a tu alrededor, por ello cualquier elemento puede servirte, si eres capaz de ver, de oír, de sentir y de percibir. Damos permiso a recibir la solución pues no bloqueamos la información que se nos devuelve como respuesta.

KELVIN DOE, 17 años, el menor de cinco hermanos en Sierra Leona. Ha sido invitado por el MIT (Massachusetts Insitute of Technology) para trabajar en proyectos de ingeniería. Su invento: una emisora de radio fabricada con piezas sacadas de vertederos. “soy curioso por naturaleza” dice. A los once años rebuscaba en los vertederos en busca de material electrónico. “no tenía dinero para comprar piezas nuevas, pero la creatividad es universal y aparece en cualquier sitio” (El semanal, 26 de enero de 2014, p.27)

Y entonces aparece una idea que puede ser válida, y que sólo tú la percibes, porque los demás no la ven como valiosa, llega el momento de la “inspiración” que indica satisfacción, euforia, sentirse poseído por el nuevo hecho. Es el ¡Ajá!, el ¡Eureka!, es como una bombilla que se enciende. Existe la convicción interna de que aquello es lo que estabas buscando. Y la nueva estructura de ideas, el nuevo paradigma salta al nivel consciente, y permite ver las cosas de otro modo, comprendiendo que el problema de fondo era mucho más sencillo y la solución estaba ahí, a veces sólo había que cambiar de perspectiva. No hay que olvidar que las mejores ideas de la mente, han ido precedidas de un extenso y arduo trabajo.

Siempre hay un factor de sorpresa, pero el “insight” no es privilegio de los genios, está presente en el día a día, por ejemplo cuando entendemos un chiste, una adivinanza…La solución se presenta sin saber de dónde, pero está claro que ha sido precedida de una actividad mental, más inconsciente que consciente.

Hay momentos que favorecen la recepción de estas respuestas, ya que hay que entender que una mente creativa es una mente relajada. Los investigadores anglosajones les llaman las tres B, momentos donde están presentes las tres B: son Bed (cama): en periodos de duerme vela, que estás medio dormido; en la siesta, cuando estás somnoliento, como el famoso descubrimiento de la estructura del anillo del benceno por F. August Kekulé adormilado delante de la chimenea. La segunda Bus (autobús): en tren, en el coche, como S. Spielberg que mientras conduce se graba las ideas que se le ocurren, o Poincaré cuyos hallazgos sobre las teorías fuchsianas le habían aparecido de repente en un viaje cuando subía al autobús,  abandonando por un tiempo las horas delante de sus papeles del escritorio. Y la tercera Bath (bañera) como el famoso ¡Eureka! de Arquímedes sumergido en la bañera, tras descubrir que el volumen de agua que asciende es igual al volumen del cuerpo sumergido, o en la ducha, como bien dice el Mikel Urmeneta, co-fundador de la empresa Kukuchumuxu que le vienen las ideas en la ducha matutina cuando aún está medio dormido (ver vídeo https://youtu.be/6rs0CgBZVOM) Toda la lluvia de ideas que surgen en la mente subconsciente por la noche salen a la luz de la mente consciente y crean una nueva estructura.

A veces aparecen estas ideas como un relámpago pero luego se nos olvidan, entonces se puede utilizar una libreta para anotarlas en cualquier momento en el que fluyan, práctica utilizada por muchas personas creativas de distintos ámbitos profesionales como se constata en el libro de Mihaly Csikszentmihalyi (Creatividad, El fluir y la psicología del descubrimiento y la invención). Hoy en día, muchas personas utilizan otros dispositivos para grabar esa inspiración repentina que nos viene, y que de alguna manera queremos retener. También como poner en la mesita de noche, planteándonos la pregunta antes de dormir y la respuesta te vendrá… como explica Elsa Punset en el fragmento del programa Redes citado en el párrafo anterior. 

Saludos corazones creativos, Cecilia






miércoles, 13 de mayo de 2020

LA MÚSICA COMO CANAL DE COMUNICACIÓN FUNDAMENTAL




"A los niños les interesa más y recuerdan mejor las canciones que se cantan. Esto no es casualidad, la música es una forma de comunicación fundamental desde la más tierna infancia. 

Es más los niños son unos excelentes críticos musicales, ya desde los primeros días de vida son capaces de identificar cambios en la estructura, melodía y ritmo de las canciones que escuchan. A los seis meses de edad son incluso mejores que los adultos a la hora de reconocer músicas de distintas procedencias. Esto se debe a que no están condicionados como nosotros por la cultura imperante que nos acostumbra a un sólo tipo de música.

Enseñar a cantar a un niño es un fenómeno universal, se da de forma espontánea en cualquier lugar. Mientras que la manera en que las madres hablan a sus bebes, es muy distinta según la cultura, las "nanas" son siempre igual. Son estructuras reconocibles a través de distintas tradiciones y que comparten las mismas características, tonos muy altos, tempos lentos, repeticiones y ritmos regulares las definen en todo el mundo. 

Las "nanas" son verdaderos canales de trasmisión de información emocional entre la madre y el bebé que permite establecer fuertes vínculos de amor y protección. Mientras la madre canta, tu bebé entra en trance y la mira con más intensidad que cuando ésta sólo le habla. De hecho, esa frase que dice la música amansa a las fieras, podría ser cierta.

Se ha descubierto que las nanas son más efectivas para reducir el estrés del niño que las simples palabras. A partir del año de edad, el niño empieza a contribuir en las actuaciones de su madre, rellena los huecos que ella deja y participa de forma sincronizada no sólo en la música sino también en los movimientos. 

Este aprendizaje se produce de forma natural como cuando aprendemos a hablar. Pero mientras que nos entrenan para el lenguaje, la capacidad de entender y percibir la música ocurre sin necesidad de que se nos den instrucciones para ello. Por tanto, nuestras habilidades musicales son algo innato, nacemos con ellas y las desarrollamos casi sin darnos cuenta. 

De hecho, algunos investigadores se aventuran que la música podría ser incluso anterior al lenguaje, es decir nuestra capacidad para hablar sería resultado de una habilidad previa, la de percibir, entender y producir sonidos musicales. Al fin y al cabo el habla no es sino una forma de música"

Fragmento del programa de Redes nº 153 "Los bebes comprenden la música"



Saludos corazones creativos, Cecilia